Proyectos de Statkraft en el Río Pilmaiquen y el respeto a la cultura Huilliche

04.07.2019 | news

Statkraft es una compañía que pertenece al Estado de Noruega y tiene más de 120 años de historia. Actualmente, Statkraft es una empresa internacional líder en generación hídrica y el más grande generador de energía renovable en Europa. El grupo Statkraft produce hidroelectricidad, energía eólica, solar, energía a partir del gas y calefacción distrital.  

La compañía se rige por altos estándares de sostenibilidad y responsabilidad en materia de salud y seguridad, ética en los negocios, medio ambiente y derechos humanos. Para ello, adherimos a principios y guías de sostenibilidad tales como Los Principios Rectores sobre Empresa y Derechos Humanos de Naciones Unidas; las Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales; normas de Desempeño sobre Sostenibilidad Ambiental y Social de la IFC y los Planes de Acción Nacional de Derechos Humanos y Empresa de Noruega y Chile.

En 2015, Statkraft adquirió la sociedad Empresa Eléctrica Pilmaiquén, firma que tenía en operación la central hidroeléctrica Rucatayo, en el río Pilmaiquén, y derechos para desarrollar otros dos proyectos hidroeléctricos en el mismo río: la central Osorno y la central Los Lagos, ambas con aprobación ambiental de la autoridad chilena.

El programa original de la compañía tenía definido avanzar en la ejecución de la central Osorno antes que Los Lagos. Sin embargo, y a pesar de tener las medidas de mitigación aprobadas bajo la norma chilena, la compañía decidió en octubre de 2016 no continuar con la iniciativa, ya que la operación de la planta, concebida como estaba originalmente, afectaría el sitio ceremonial Ngen Mapu Kintuante de valor cultural para las comunidades Mapuche-Huilliche.

Siguiendo sus lineamientos sobre Derechos Humanos y Pueblos Indígenas, Statkraft decidió iniciar un proceso de diálogo con las comunidades y someter el proyecto Osorno a un nuevo proceso de rediseño. La compañía espera definir en conjunto con las comunidades el diseño final de esta iniciativa, para mitigar y evitar totalmente los efectos del proyecto sobre el sitio ceremonial del Kintuante. Una vez terminada esta etapa, el proyecto reingresará al Sistema de Evaluación Ambiental (SEIA) y se reevaluará en el contexto de un proceso formal de Consulta Indígena.

Statkraft además tomó la decisión de restituir el sitio sagrado a las comunidades Huilliches de la zona. En este contexto, en marzo de 2018, la compañía realizó una propuesta formal a las comunidades. Desde entonces, se ha desarrollado un proceso de diálogo continuo con distintos actores, con la finalidad de encontrar una figura legal que permita restituir el sitio, asegurando su protección en el largo plazo y el uso colectivo de éste.

Sobre este punto, es necesario aclarar que Statkraft no ha puesto ningún tipo de condición para realizar la restitución del sitio sagrado. El interés de la compañía es devolver este lugar de la mejor manera posible, pero eso no está sujeto al futuro de ningún proyecto ni desarrollo. La única condición de la compañía es que la restitución deber ser definida de manera amplia y participativa por todas las personas que tienen alguna relación con Kintuante o consideren que tienen que ser parte del proceso.

Esta forma de actuar responde a la real convicción de que el desarrollo de una estrategia de negocios debe ser transparente y sostenible, respetando los derechos humanos y el resguardo al medio ambiente.

Proceso de diálogo

En 2017, la firma inició un proceso de diálogo con las comunidades indígenas y actores relevantes del territorio, instancia que sigue manteniendo y que reforzó en 2018 con la apertura de una Casa Abierta en la ciudad de Osorno Esta oficina cuenta con presencia permanente de un equipo territorial, y está abierta para que cualquier persona pueda solicitar información de las iniciativas de Statkraft, o bien dejar una queja en un ámbito de su interés.

Este proceso además incluye el co-diseño, con las comunidades, de un plan de apoyo al desarrollo local, que considerará proyectos sociales y comunitarios de interés colectivo, con foco en la representatividad y diversidad, con pertinencia cultural. Se incluirán iniciativas en el ámbito del desarrollo productivo, puesta en valor de la cultura Huilliche, proyectos comunitarios de energías limpias, entre otros.

En la zona de influencia de la central hidroeléctrica Rucatayo, este año se inició un plan piloto de inversión de social que tiene como eje central el trabajo colectivo y que entre sus líneas de acción buscará fomentar la economía indígena, fortalecer la educación en procesos interculturales; apoyar el desarrollo de organizaciones comunitarias; promover la conservación de la cultura huilliche, entre otras.

Central hidroeléctrica Los Lagos

Recientemente Statkraft anunció públicamente en Chile el inicio de la construcción de la central hidroeléctrica de pasada Los Lagos, iniciativa que tendrá una potencia instalada de 52 MW y que espera iniciar su operación comercial en 2022.

El proyecto se encuentra situado en medio de dos fundos agroindustriales y no afecta tierras indígenas.

La geografía de la zona donde estará situada la central permitirá que sus obras permanentes queden encajonadas en el curso del río, aminorando el impacto visual de la central.

En materia ambiental, el proyecto considera medidas de mitigación, compensación y/o reparación para cada uno de los diferentes efectos de las obras temporales y permanentes de la iniciativa, lo que considera -entre otras medidas- la creación de un corredor biológico, des-compactación de suelo, revegetación y reforestación con especies nativas, gestión de riberas, obras de drenaje y captación de aguas. Con el corredor biológico se incorporarán más de 65.000 árboles de especies nativas en el perímetro del reservorio. Además, la central considera un caudal ecológico, que será monitoreado permanentemente.

Durante la construcción de la Central Los Lagos se considera además un Plan de Supervisión Arqueológico durante todo el tiempo que se realicen actividades de excavación para la construcción, lo que considera la presencia permanente de un arqueólogo, profesional que velará por resguardar el patrimonio cultural, así como cualquier posible hallazgo si lo hubiera.

El proyecto Los Lagos no tuvo consulta indígena de acuerdo a los estándares del Convenio 169, debido a que dicho convenio aún no entraba en vigencia en Chile en el momento de su evaluación ambiental.

No obstante, en 2017 Statkraft inició un proceso voluntario de participación informada, para dar a conocer el proyecto a las comunidades. Este proceso ha sido permanente hasta ahora y ha incluido visitas de las comunidades a la central hidroeléctrica Rucatayo, para explicar con un ejemplo real y visible, los reales impactos de una central de este tipo en el río.