Chile y la Transición Energética

Columna de Carola Venegas, gerenta de Sostenibilidad y Asuntos Corporativos de Statkraft Chile, en revista Electricidad.

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La Pandemia del Covid-19 ha implicado enormes transformaciones en nuestras vidas. Ha cambiado nuestras maneras de producir, de trabajar, de consumir, de estudiar y de relacionarnos, entre muchas otras. Y también ha conllevado efectos inesperados. En muchas ciudades y centros urbanos, en todo el planeta, en los momentos más estrictos de las cuarentenas, fue posible observar que bajaron los índices de contaminación del aire, pero la Organización Meteorológica Mundial advirtió recientemente un nuevo récord mundial de emisiones, indicando que el confinamiento permitió un pequeño hito de disminución en una tendencia al alza de largo plazo.

El sector energético vive momentos desafiantes. Encerrados en cuarentena en nuestros hogares, ha aumentado el consumo residencial de energía, y hemos notado lo fundamental que es el constante suministro de energía eléctrica, y lo crítico que resulta para el funcionamiento de los hospitales. Es decir, hay un área que deberá tener un rol más protagónico en el futuro:  la energía renovable.

Chile tiene uno de los mayores potenciales de desarrollo en el mundo en energía solar, un buen factor de planta para la energía eólica y un incipiente impulso a partir de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde, para reemplazar aquellos consumos fósiles donde aún no es posible la electrificación, como el transporte aéreo y marítimo, los grandes sectores consumidores de energía a nivel global.

En Statkraft estamos comprometidos con el desafío global del cambio climático, y de ahí la importancia de contar con la información adecuada sobre las tendencias que están reconfigurando esta nueva transición energética global. Así, todos los años publicamos un informe llamado: Low Emissions Scenario, que en su última versión muestra algunas tendencias interesantes. Una de ellas es que si bien la demanda energética creció en el mundo, fue la primera vez en que al mismo tiempo disminuyó la producción de combustibles fósiles, generando un quiebre en lo que históricamente ocurría y otorgando una esperanza respecto de que aumente la proporción de electricidad proveniente de fuentes renovables en el futuro: hacia 2050 la demanda por este recurso estará al mismo nivel que hoy, pero una creciente porción de esta energía será eléctrica.

Según se constata en Low Emissions Scenario, en apenas 15 años, esto es en 2035, la energía solar será la principal tecnología de producción de electricidad en todo el mundo. Y en 2050, la capacidad total del sector eléctrico se triplicará, siendo las energías renovables su principal fuente. Una buena noticia para Chile.

Desde luego, estas tendencias estarán en sintonía con un mundo que cambiará en muchos sentidos, particularmente en la ampliación del uso de la electricidad en aspectos hasta ahora insospechados. Uno de los más cercanos es el transporte. Se espera que hacia 2050, prácticamente todos los vehículos de pasajeros nuevos sean eléctricos. En el caso del transporte de larga distancia, se estima que la mitad de los vehículos pesados ocupen baterías o hidrógeno. Donde tenemos una oportunidad de participar como uno de los principales productores de este combustible 100% limpio.

La voluntad y el compromiso de Statkraft es aportar su experiencia y conocimiento a materializar el potencial que tiene nuestro país en estos temas, para que el mundo transite a un futuro de cero emisiones.